
1- No estás en casa
Estás trabajando desde casa. Sin embargo, ya no es tu casa. Es tu oficina personal durante al menos 8 horas al día. Y así es cómo debería lucir. ¿Recuerdas cuando intentabas estudiar mientras veías la tele? No funcionaba… Tampoco funcionará ahora con cualquier otra distracción que tu casa ofrezca. Tu área de trabajo en casa debe estar libre de aquello que te desconcentre. Por supuesto, si trabajar bajo la ducha mientras cantas te da buen resultado… ¡ve por ello! Pero al final del día, sé capaz de juzgar si „las cosas se han hecho correctamente“.
2- Sé tu propio jefe
Una gran libertad supone una gran responsabilidad. Quizás seas un freelance profesional. Quizás no tengas jefe. Eso quiere decir que eres tu propio jefe. Y como jefe, tienes que organizar tu día, revisar tus tareas, planificar tu semana. Programar tus días, en función de cuáles sean tus horas preferidas para trabajar. Al final del día, tómate tu tiempo para preparar el siguiente. Read more




Contratar a un redactor freelance tiene sus ventajas, una de ellas es que cuestan menos que un empleado de tiempo completo. Otra es que un escritor freelance suele tener experiencia en diferentes sectores o industrias. Sin embargo también es una decisión que tiene sus riesgos y el mayor consiste en contratar al freelancer inadecuado, lo cual puede tener consecuencias que se verán reflejadas en la calidad de tu blog.
